El primer ministro, Vladimir Putin considera que su país merece un sito de primer orden en el escenario global, prepara su ingreso a la OMC
Dentro de los países BRIC, concepto desarrollado hace diez años para agrupar a los países de alto potencial, se encuentra la Federación Rusa.
Durante la Guerra Fría la Unión Soviética disputó por más de cuarenta años el control ideológico y geográfico del mundo con Estados Unidos.
En 1989 Gorbachov quiso impulsar una apertura del sistema político y económico que resultó en el desmembramiento de la Unión Soviética, sin embargo, el país que emergió, la Federación Rusa, continúa siendo un gigante con un gran potencial.
Las glorias pasadas de Rusia explican la ambición de su primer ministro Vladimir Putin que considera que su país merece un sito de primer orden en el escenario global por ello persigue un agenda ambiciosa y ya prepara para finales de este año su ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El potencial y el reto de Rusia radica en su extenso territorio y sus recursos naturales, una población con buenos niveles de educación. El reto del gigante es acercarse al mundo.
Apertura comercial, la apuesta de Rusia
Con el desarrollo en hombros y un crecimiento económico promedio de 4.6 por ciento en la última década, Rusia forma parte de las economías emergentes más destacadas del planeta.
El valor de su Producto Interno Bruto (PIB) a precios de mercado asciende a 1.4 billones de dólares, según los registros del Fondo Monetario Internacional (FMI), producción que ha venido progresando con la mancuerna del actual gobierno conformada por el primer ministro Vladimir Putin y el presidente Dmitri Medvédev, los cuales tienen en la mira elevar su desarrollo en base a la apertura comercial, situación que se afianzará con su ingreso a la Organización Mundial de Comercio (OMC) para finales de 2011.
Al respecto, Valery Morósov, embajador de Rusia en México comentó a Excélsior que ya están a unos pasos del ingreso a la OMC antes de que concluya 2011. “La mayoría de los países miembros del organismo nos apoyan y aunque aún hay roces con algunos, pensamos que vamos a entrar, situación que por supuesto mejora la relación comercial con el resto del mundo” aseguró Morósov.
No obstante, aclaró que su primer ministro, Vladimir Putin, le comentó que “no deben tener prisa por ingresar, porque Rusia no entrará a cualquier organización a menos que sea a favor de su mercado”.
Al respecto la postura del organismo sugiere que la adhesión a la OMC mejorará el clima de negocios de Rusia debido a que las estrategias estarán en línea con el mundo; la privatización de algunos sectores, incluso bancos, ayudará a reducir la dominación del gobierno, mejorar la competencia y reducir el prejuicio ante la cultura rusa.
Grandes reservas
La nación, dijo el embajador, tiene la mayor reserva hídrica dulce del mundo en el lago Baikal, que podría saciar la sed de 27 por ciento de la población mundial, recurso que ya se usa para favorecer la producción energética y pensamos capitalizar más con la instalación de hidroeléctricas ya que actualmente se usa sólo entre diez y 15% del agua para generar energía.
Así, las hidroeléctricas y la producción minera ocupan 36.8 por ciento de su economía, situación que a decir del embajador Morósov será impulsada aun más con su integración al bloque BRIC (Brasil, Rusia, India y China), toda vez que se prevé una mayor modernización en todas los sectores económicos, lo cual, los harán más industrializados y menos dependientes de la materia prima, ya que su campo agrícola fue de los más golpeados por el clima invernal y la crisis en 2008 y 2009.
“Tenemos recursos hidráulicos muy importantes y somos el segundo productor de gas natural del mundo, participamos entre los primeros lugares de extracción de carbón y el segundo en diamantes.
“De hecho, las cifras muestran que la aplicación de la política moderna nos puede hacer crecer y en un futuro depender menos de las materias primas y ser más industrializados.”
Pablo Telman, investigador experto en Rusia y profesor del Tecnológico de Monterrey confirmó la oportunidad que tienen, ese país para impulsar la modernidad y la apertura comercial a nivel global.
“A mediano o largo plazo se pueden capitalizar, aunque la tecnología para extraer más recusos que están en el Ártico aunque es complicadoa y costosoa, pero es una gran oportunidad”.
El experto liga el desarrollo de Rusia con la estrategia multilateral que le ha impreso el gobierno al país para pasar de un esquema estatizado a una democracia pragmática, que olvide el comunismo y gire a favor del crecimiento de la clase media.
“Es un país que se trasladó a un sistema capitalista muy rígido, muy a la rusa, sin embargo funciona” afirmó Pablo Telman. “Vivimos distintas etapas buscando nuestro lugar, pero ahora nuestra política es abierta, con una regulación del Estado, aunque sólo en algunos sectores”, aclaró el embajador.
Esta transición política y la creciente presencia mundial le han permitido a Rusia salir hacia el foco mundial.
Reto demográfico
No obstante al ser una nación de amplios contrastes el gran reto para Rusia es su gente, pues comparado con el resto de sus homólogos del bloque BRIC, éste es el único de los cuatro, que advierte un bono demográfico descendiente.
El estudio de proyecciones laborales de Hays, menciona que Rusia perderá 17 millones de personas en edad laboral para 2030, lo que afectará el crecimiento de su desempeño económico; actualmente la población total de ese país asciende a 140 millones.
“Hemos tratado de recuperar el bono pero la población de Rusia es vieja y no hemos reaccionado adecuadamente.”
“Rusia es para el bloque el proveedor de recursos, naturales y energéticos más importante, con el agregado de una consistente búsqueda de cooperación internacional que favorecerá el desarrollo tecnológico y la participación con otros mercados.