El hurto de metales es el nuevo método de los cárteles para el lavado de dinero; los utilizan como moneda de cambio.
Las
actividades de los cárteles de la droga en México ahora abarcan el robo de oro
y plata que usan como monedas de cambio entre organizaciones transnacionales,
así como para la elaboración de joyas y armas, reveló la Procuraduría General
de la República (PGR).
A través
de una solicitud de información, la dependencia federal informó que, de 2008 a
la fecha, ha iniciado siete averiguaciones previas por robo de cargamentos a
mineras del país.
La PGR
explica que la delincuencia organizada emplea el oro para limpiar el dinero que
obtienen del trasiego de drogas.
Los
robos de cargamentos de lingotes de oro han sido reportados en Sonora, Durango
y Chihuahua, principalmente, Aunque también han ocurrido en San Luis Potosí y
Zacatecas.
De
acuerdo con las denuncias, el modo de operar consiste en grupos fuertemente
armados que interceptan en las carreteras federales a los transportistas.
La PGR
también advierte que los narcotraficantes no sólo roban los cargamentos, sino
que ya tienen la capacidad para producir los lingotes cuando obtienen el metal
en un estado no puro.
La
Asociación de Mineros de Sonora (AMSAC) informó que los costos de producción se
han incrementado hasta en 15 por ciento porque invierten en más seguridad y
transportación aérea.
Incluso,
el presidente de la AMSAC, Joaquín Rojo de la Vega Ulloa, afirmó que diversas
mineras han optado por crear grupos armados para enfrentar los ataques del
crimen organizado.
El narco
roba oro y plata
La
Procuraduría General de la República (PGR) ha iniciado siete averiguaciones
previas por robo de cargamentos de oro y plata a empresas mineras del país.
Todos los casos fueron perpetrados por cárteles del narcotráfico, según
información de la dependencia.
El robo
de cargamentos de oro y plata a compañías mineras es utilizado como una forma de transacción
entre cárteles mexicanos, con otras organizaciones transnacionales y como un
método para limpiar el dinero que obtienen del trasiego de enervantes, refiere
la PGR.
A través
de una respuesta de información pública, la dependencia federal precisó que de
2008 a la fecha se han iniciado las indagatorias por el delito de uso de
recursos de procedencia ilícita por alrededor de tres millones de dólares, sin
que hasta la fecha hayan encontrado a los responsables. Los robos de
cargamentos de lingotes de oro se han realizado en Sonora, Durango y Chihua-hua, principalmente, aunque
también han ocurrido en San Luis Potosí y Zacatecas.
El modo
de operación, según las denuncias
registradas por la PGR, consiste en que comandos con armas de grueso calibre interceptan en
las carreteras federales a los transportistas para despojarlos del metal.
La PGR
tiene evidencia de que el crimen organizado no sólo roba los cargamentos en
forma de lingotes, sino que se ha encargado de fabricarlos, para llevar a cabo
lavado de dinero.
La
dependencia precisa que la investigación sobre el lavado de dinero se realiza a
través del decomiso de lingotes a personas que pretenden transportarlos vía
terrestre o aérea.
Una de
las formas de lavar dinero por parte del crimen organizado, según la PGR, es su fundición para la elaboración de
joyería, la cual pueden vender de manera fácil en el mercado comercial.
En total,
la institución precisa que de 2009 a 2010 han incautados 23 lingotes de oro,
que fueron puestos a disposición de la Dirección General de Control y Registro
de Aseguramientos ministeriales. De 2008 a septiembre de 2011 se ha consignado
a 163 personas por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El robo
de oro y plata a mineras del país ha originado que se cambie la forma de
transportación de la vía terrestre a la aérea para evitar que el crimen
organizado robe los cargamentos.
La
Asociación de Mineros de Sonora (AMSAC) precisa que para evitar las extorsiones
y el robo de cargamentos ha tenido que llevar a cabo la transportación de
materiales preciosos vía aérea, lo que ha generado un incremento en los costos
de producción.
De
acuerdo con el presidente de la AMSAC, Joaquín Rojo de la Vega Ulloa, la
inseguridad y los eventos recientes han generado que las mineras tengan que
adoptar nuevas medidas de seguridad, como son cámaras de video, lo que ha
provocado el incremento en costos de hasta un 15 por ciento.
“Sí
hemos incrementado los precios. Esto va unido al alza de costos de producción,
y uno de los factores es el de la seguridad”, precisó Rojo de la Vega Ulloa.
El
representante de la asociación de mineros en la región noroeste del país afirma
que han creado cuerpos fuertemente armados para resguardar sus productos debido
a la inseguridad.
“Hemos
recibido apoyo por parte de las autoridades pero no el suficiente;
lamentablemente lo que está sucediendo es que hemos tenido la necesidad de
crear cuerpos paramilitares, para que nos protejan en nuestras instalaciones
cuando deberíamos de tener la tranquilidad de vivir en un Estado de derecho,
donde hubiera suficiente seguridad y no tuviéramos este tipo de problemas.
“Pero
mientras esto termina de arreglarse, tenemos que establecer nuestros propios
sistemas de seguridad y registrarlos ante el Ejército, ante la AFI y la PGR,
según sea el caso”, afirmó.
Rojo de
la Vega Ulloa explica que la forma en la que se transporta el oro y la plata en
cargamentos es de dos formas: mezclado con otros materiales por lo cual tiene
que ser llevado a Estados Unidos para su separación y la otra es la fabricación
de lingotes en algunas empresas especializadas.
De
acuerdo con PGR una de las formas de lavar dinero por parte del crimen
organizado al robar el oro y la plata, es su fundición para la elaboración de
joyería, la cual pueden vender de manera fácil en el mercado comercial.
Robos de
24 quilates
Éstos
son algunos hurtos recientes de oro:
El 26 de
junio de 2009, tres civiles y un general retirado, quienes transportaban 12
toneladas de concentrado de oro de una mina, desaparecieron en Culiacán,
Sinaloa, al igual que la carga.
En
octubre de 2010, la PGR dio a conocer que el cártel de La Familia Michoacana se
apoderó de una región minera en la que explotaba ilegalmente metales, entre
ellos el oro, para exportarlo a China, negocio que les dejó ganancias por 42
millones de dólares.