En Venezuela matan porque sí. Junior José Rodríguez fue uno de los que murieron a tiros sin alguna razón. Su asesino se hizo pasar por pasajero de la buseta que él conducía en Barquisimeto. Cuando se quedó solo con él en el barrio Las Sábilas, empuñó su arma, le pidió el dinero que había hecho en los viajes completados el 24 de junio, y cuando tuvo los billetes y las monedas en su poder, el hampón le disparó dos veces. Una bala hacia la cabeza y la otra en el pecho.
A Karen Berendique, la hija del cónsul honorario de Chile en el estado Zulia, también la mataron sin razón. Pero sus asesinos fueron funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas que durante la noche del 16 de marzo hacían un operativo en el barrio Teotiste de Gallegos, en Maracaibo. Su hermano Fernando la llevaba a un reencuentro que tendría con sus compañeros del colegio. Tomó un atajo. Un grupo de policías, sin alguna identificación, y armados, quisieron detenerlos. Fernando creía que eran secuestradores y por eso trató de huir. Los policías dispararon seis veces. Tres balas alcanzaron a Karen y la mataron.
A Roxanne Paola Molina Ávila la mandó a matar el líder de la Cárcel de Mérida. Así lo aseguraron los funcionarios de la policía científica. La mujer de 40 años fue atacada en el sector La Encrucijada en San Juan de Lagunillas, en Mérida, por un sicario. A ese hombre le pagaron 10 mil bolívares para que a tiros castigara la "osadía" de no aceptar más privilegios para los reos de la cárcel de Mérida. La jefa de recursos humanos de ese centro penitenciario agonizó una par de horas, luego falleció en el hospital.
Así, sin más, se han gastado casi nueve bultos y medio de balas si los asesinos hubiesen disparado una sola vez para matar a sus víctimas durante estos primeros seis meses, pues han muerto 9.510 venezolanos, según cifras del Cicpc. Eso significa una tasa de 34 crímenes por cada 100 mil habitantes. De continuar la tendencia, la tasa podría cerrar en 68/100.000.
Pero basados en los análisis históricos de los números, los expertos en temas de inseguridad explican que durante el segundo semestre del año se registra un incremento en las estadísticas. Dicen que debido a la alta circulación de dinero durante los últimos tres meses del año, la violencia criminal alcanza su pico más alto.
En 2011 ocurrió así. Para el primero semestre se sumaron 8.830 homicidios y el año cerró, según cifras extraoficiales ofrecidas por funcionarios del Cicpc, con 18.850 crímenes. Sin embargo, el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami aseguró, en el lanzamiento del plan de seguridad número 19, A Toda Vida Venezuela, que 2011 había cerrado con 14.209 homicidios.
En aumento
En el primer semestre de 2011, según datos de la misma policía científica, ocurrieron 8.830 homicidios, es decir, 8% menos que los acaecidos este año.
Distrito Capital fue la entidad con mayor número de asesinatos. Se completaron 1.934 homicidios, es decir 72,2% más que en 2011, cuando el Cicpc totalizó 1.123 homicidios.
Miranda fue el segundo estado más violento, con 1.127 asesinatos. Sufrió un incremento de 14,5% con relación al mismo período de 2011, cuando ocurrieron 984 homicidios durante los primeros seis meses.
Carabobo tuvo el tercer lugar nacional. Allí ocurrieron, según el Cicpc 909 homicidios. El año pasado cerraron el primer semestre con 898 (+1,2%).
Zulia ocupa el cuarto lugar con 626 homicidios, una ligera reducción con relación a 2011. El año pasado ocurrieron 637 asesinatos en el estado (-1,7%).
Lara es el quinto estado más violento del país. Se registraron 540 homicidios. El año pasado, a la fecha, se reportaron 411 asesinatos (31,4% más).
En el departamento de estadística del Ministerio Público totalizaron 6.800 casos ocurridos durante el primer semestre, pero eso no corresponde al número de hechos por expediente, explicaron las fuentes.
El número de balas que se dispararon durante estos primeros seis meses no está claro, pero los policías consultados aseguraron que seguro fueron más de 18 mil, pues en muy pocos crímenes se "economizaron" los proyectiles.