John Creamer, jefe de la misión diplomática de EEUU, habló antes de dejar Bolivia. Reto: A pesar de la reducción neta de los cultivos, los “métodos colombianos” permiten producir más cocaína.
Página Siete conversó esta semana con el jefe saliente de la
misión diplomática de Estados Unidos en Bolivia, el encargado de negocios
interino John Creamer, sobre las relaciones entre los dos países, haciendo
especial énfasis en el narcotráfico y el comercio bilateral..
La gestión de Creamer estuvo marcada porque tuvo que lidiar
con el peor momento en las relaciones bilaterales. Creamer partió ayer rumbo a
su nuevo destino: ser cónsul general de Estados Unidos en Río de Janeiro..
Página Siete.- ¿En el tiempo que estuvo en el país qué temas
destaca en su misión diplomática como positivos y cuáles como negativos?.
-En lo positivo, lo más importante fue la firma del Acuerdo
Marco, en el que se establecieron las prioridades de la cooperación
tradicional, la lucha contra narcotráfico, el comercio y otros..
Otros temas positivos son el avance de la normalización de
la relación bilateral con la realización, en febrero de 2012, de la reunión de
la Comisión Mixta Binacional. El otro deseo de los dos países es lograr el
intercambio de embajadores lo más rápido posible y nuestra secretaria adjunta
para América Latina, Roberta Jacobson, dijo que ella tiene la esperanza de
hacerlo hasta fin de año. Ésa sería la meta, pero éste es un año electoral en
EEUU y es imprevisible la actuación del Senado en Washington por los pocos días
de trabajo que tendrá hasta las elecciones el 6 de noviembre..
Página Siete.- ¿Y las cosas negativas?.
-Bueno, por otro lado tenemos diferencias, pero yo siempre
enfaticé en que eso es normal, pues las tenemos con todos los países. Incluso
tenemos diferencias con Gran Bretaña y Canadá. El reto ha sido manejar las
diferencias por canales diplomáticos para que no afecten la relación bilateral..
Página Siete.- Pero muchas veces desde el Gobierno boliviano
se lanzaron ataques contra EEUU y contra la administración del presidente
Obama. ¿Cuál su opinión al respecto?.
-Lo que debemos reconocer es que a pesar de las diferencias
que puedan existir hay más cosas que nos unen que las que nos separan. El reto
ha sido tratar de mantener todo en los canales diplomáticos..
Página Siete.- Usted ha desarrollado una gestión de
acercamiento, marcada por la mesura. Pero en años anteriores, los embajadores
de EEUU jugaron roles excesivos en Bolivia, casi como si fueran actores
políticos locales. ¿Su Gobierno hace una autocrítica sobre esa forma anterior
de relacionarse con Bolivia?.
-Yo lo que le puedo decir es que mi Gobierno siempre ha
intentado tener una relación con Bolivia que sea útil para las dos partes.
Además, siempre los temas de la agenda han sido más o menos los mismos:
narcotráfico, comercio bilateral, desarrollo alternativo, ayuda contra la
pobreza..
Página Siete.- En el marco del acuerdo trilateral entre
EEUU, Bolivia y Brasil, ¿el Gobierno de EEUU está satisfecho con el nuevo
reporte de erradicación de los cultivos de la hoja de coca?.
Hemos tenido altibajos en ese tema. Pero en los últimos años
hemos seguido con la NAS el programa de erradicación o racionalización de
cocales del Gobierno boliviano y tenemos confianza en los datos informados. En
los últimos tres años el esfuerzo boliviano en esta área ha sido impresionante,
en 2009 se erradicaron 5.400 hectáreas, en 2010 las cifras subieron a 8.200, en
2011 llegaron a 10.500 hectáreas; estamos más o menos de acuerdo con que estos
datos son fiables.
Pero incluso en 2010 y 2011 hemos visto una reducción neta
impresionante en el número de hectáreas de coca. Es decir que se ha erradicado
más de lo que se ha vuelto a plantar y ése es un logro importante del Gobierno
boliviano. El reto radica ahora en que en el mismo momento en que se logra
reducir los cocales hay un creciente uso del denominado “método colombiano” por
parte de los narcotraficantes; entonces, ellos, con más “eficiencia”, pueden
obtener más cocaína con menos cantidad de hojas de coca..
El desafío boliviano ante el país y la comunidad
internacional es sostener los esfuerzos en la erradicación y racionalización de
los cultivos de coca, por un lado, y, por el otro, mejorar la capacidad de
atacar y desmantelar el trabajo de los narcotraficantes..
Página Siete.- Pero junto a la erradicación existe también
la resiembra….
Éste es un problema en todos los países, no solamente en
Bolivia. Quiero reiterar, sin embargo, que la reducción sustancial que menciona
nuestra estimación es una reducción neta, que toma en cuenta la resiembra.
Claro que ésta es una de las causas por las que nunca se logra un triunfo
definitivo en esta área. Es una pulseta constante. Ahí está la importancia, por
ejemplo, del desarrollo alternativo que debe acompañar los programas de erradicación..
Página Siete.- ¿Es verdad que la agencia antidrogas de su
país, la NAS, se retirará de Bolivia y cuál es su opinión sobre la
nacionalización de la lucha antidrogas?.
No, la NAS se queda, ése fue un desliz del viceministro
Felipe Cáceres, que él mismo ha aclarado. La misión de la NAS está cambiando en
función de la nacionalización de la lucha antidrogas del Gobierno boliviano,
iniciativa que es bienvenida por nuestro lado porque ahora ésa es parte de
nuestra política en toda la región, es decir que se nacionalice la lucha contra
el narcotráfico..
Por eso estamos aprobando menos financiamiento en gastos de
operación y más énfasis en capacitación..
Página Siete.- Por sus expresiones se puede entender que
usted ve un panorama relativamente positivo en la lucha contra el narcotráfico
en Bolivia….
-Hay dos aspectos que deben reconocerse, los esfuerzos en
erradicación y racionalización de los cocales y la creciente utilización de
recursos propios para la lucha contra el narcotráfico..
Ahora los retos son significativos; debido al uso de los
“métodos colombianos” en la fabricación hay un aumento de la producción
potencial de cocaína en Bolivia. Y esto hay que enfrentarlo con mayor
interdicción e incautaciones. Ésa es la paradoja en Bolivia, hay menos cocales
en los últimos tres años, pero hay más producción de cocaína..
Página Siete.- ¿Cuál es la información que ustedes manejan
sobre el tránsito de la cocaína del Perú en Bolivia?.
-Es un elemento más del problema, aunque no se pueden
ofrecer datos al respecto, pues en este negocio las cifras nunca son exactas;
pero la conclusión es que Bolivia ya no es sólo un país productor sino que
también es de tránsito. La mayor parte de la cocaína va rumbo a Brasil, país
que señala que el 60% de la droga que entra a su territorio es de Bolivia. Para
Estados Unidos, la droga que sale de Bolivia no es un problema, pues menos del
1% de las incautaciones que se hacen en mi país es de procedencia boliviana. El
95% sigue siendo cocaína que proviene de Colombia..
Página Siete.- En este mismo espacio de Página Siete,
durante una entrevista al canciller Antonio Patriota de Brasil, le consultamos
si ese país está tomando el espacio que EEUU tuvo en la lucha contra el
narcotráfico en Bolivia en décadas pasadas. El canciller dijo que esa
afirmación es correcta. ¿Qué opinión tiene usted al respecto?.
-Bajo el principio de responsabilidad compartida, le toca a
Brasil asumir mayor responsabilidad porque es el mercado principal para la
cocaína boliviana. Al mismo tiempo, esto no significa que Estados Unidos ya no
vaya a prestar su ayuda también. Y ésa justamente es la importancia del acuerdo
entre Bolivia, Estados Unidos y Brasil, que por ahora no implica mucho dinero,
pero que es un primer paso en la cooperación trilateral para enfrentar el
problema de las drogas. Éste puede ser un modelo de acuerdo para ir sumando a
otros países de la región e incluso Europa..
Página Siete.- ¿Qué opina de la afirmación de la canciller
de Colombia sobre la presumible presencia de cárteles colombianos que operan en
Bolivia?.
-Es un debate vacío de contenido. Evidentemente hay grupos de
crimen organizado en Bolivia, con vínculos internacionales, y hay que ver la
manera de combatirlos. No ayuda insistir en el debate de si son cárteles o no,
si son mafias, si son grupos organizados, sino combatir ese crimen..
EEUU respeta el acullicu pero no apoyará la “reserva” en la
Convención antidroga.
Durante la entrevista, el encargado de negocios de EEUU
saliente, John Creamer, dijo que su país no apoyará la posición boliviana en la
próxima reunión de la ONU en Viena. En dicho encuentro, Bolivia pedirá ser
readmitida en la Convención Única de Estupefacientes de 1961 pero introduciendo
una “reserva” sobre la actual prohibición internacional del masticado
(acullicu) de la hoja de coca..
“Siempre hemos reconocido que el acullicu es una costumbre
milenaria en Bolivia. Al mismo tiempo, sin embargo, hemos expresado nuestra
preocupación porque esta ‘reserva’ que propone Bolivia puede poner en peligro
la integridad de la Convención. Entonces, encontrar un equilibrio entre estas
dos posiciones ha sido nuestro reto, pero cuando presentemos nuestra posición
vamos a enfatizar la necesidad de conservar la integridad de la Convención”,
anunció el diplomático..
“No vamos a apoyar la ‘reserva’, pero para impedir el
reingreso de Bolivia se requiere el voto de 63 países y veo muy difícil que se
alcance esa cifra”, dijo. Por lo tanto, Bolivia sería readmitida..
Se le preguntó al diplomático si Estados Unidos hará una
campaña internacional para lograr respaldo a su posición (es decir no apoyar el
reingreso de Bolivia y preservar la integridad de la Convención). Al respecto,
Creamer aseveró: “Sólo presentaremos nuestra posición. Nada más”..
Sobre la posibilidad de que el ATPDEA (apertura de mercados)
sea nuevamente aprobado para Bolivia, Creamer recordó que dos de los países
(Perú y Colombia) que antes gozaban de estas facilidades cuentan hoy con
acuerdos de libre comercio con EEUU y, por lo tanto, para ellos el ATPDEA no es
relevante. En este momento, el único país beneficiario es Ecuador. Por otra
parte, el hecho de que sea éste un año electoral frena el debate sobre el tema
en el Senado de Estados Unidos..
En un toque más personal, Creamer reveló que las dos
experiencias más emotivas que ha tenido en su estadía en Bolivia fue su
participación, como moreno, en la Entrada del Gran Poder. La otra fue
participar en una cosecha de papa en Patacamaya. “Fue algo muy duro
físicamente, pero me permitió tener una idea de la cultura de la cosecha de la
papa y la solidaridad entre los bolivianos”, afirmó..