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04/12/2018 | Espionaje - Los mensajes privados que pusieron en la diana saudí al periodista Khashoggi

Redacción y Agencias

Jerusalem/ Barcelona - Un activista saudí revela los WhatsApp que intercambió con el escritor asesinado, en los que criticaba duramente al príncipe heredero Mohamed bin Salman: “Es una bestia”.

 

El periodista Jamal Khashoggi, que fe brutalmente asesinado en el consulado saudí de Estambul el pasado 2 de octubre por agentes de Riad, mantuvo siempre una actitud de disidencia moderada contra el régimen de Arabia Saudí, pero, en privado, la crítica aumentaba de tono. Las conversaciones que mantuvo el colaborador de The Washington Post con un activista saudí amigo suyo dan fe de ello.

Omar Abdulaziz, que reside en Canadá, ha revelado en una entrevista a la CNN algunos de los 400 mensajes de WhatsApp que intercambió con su compatriota un año antes de que le asesinaran. En ellos, Khashoggi no se corta ni un pelo en criticar al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, a quien considera a un hombre insolente y peligroso.

“Es como una bestia, un ‘comecocos’ (pac man) que mientras más víctimas come, más quiere”, lamentó el escritor en motivo de la detención de un grupo de activistas por parte del régimen el pasado mes de mayo. Además, el periodista comentó que no le sorprendería que el joven heredero llegara a castigar incluso a sus defensores.

Según las conversaciones, ambos habían empezado a planear la creación de un movimiento juvenil en las redes sociales e internet con el fin de desestabilizar y pasar cuentas a la monarquía saudí. “(Jamal) creía que MBS (como también se conoce al príncipe heredero) era el problema, que es el problema, y dijo que alguien tenía que frenar al chaval”, apuntó Abdulaziz a la cadena estadounidense.

“La culpa me está matando”, lamentó al medio Abdulaziz. Se hace responsable involuntario de la muerte de su amigo porque fue víctima de un pirateo de su móvil que, según él, “jugó un gran papel en lo que le ocurrió a Jamal”, muy a su pesar. Abdulaziz hizo clic en un enlace enviado a su teléfono el pasado junio que, según defiende, le instaló un software malicioso que permitió al gobierno saudí espiar sus comunicaciones con Khashoggi. Cuando el periodista se enteró, le escribió: “Dios nos ayude”.

Demanda contra la empresa NSO

Para el activista, la relación entre este espionaje y el asesinato de su amigo es “crucial”. Por eso, Abdulaziz interpuso el domingo una demanda en Israel contra la compañía NSO, a la que acusa de haber desarrollado el software que espió su teléfono, informa el diario Haaretz.

El mes pasado, el periódico reveló que la empresa israelí vende esta tecnología a regímenes opresivos, que a su vez la pueden emplear para rastrear a disidentes. Según el texto de la demanda, el grupo NSO vendió su tecnología a Arabia Saudí en 2017 por 55 millones de dólares.

Abdulaziz alega que con estas ventas la empresa viola la ley, ya que sabe que ese software puede ser usado para violar derechos humanos. “NSO debería ser responsabilizada para proteger las vidas de los disidentes políticos, periodistas y activistas por los derechos humanos”, expuso el abogado Alaa Mahajna, que representa desde Jerusalén a Abdulaziz.

El activista habló sobre sus conversaciones con Khashoggi después de que investigadores de la Universidad de Toronto descubrieran que su teléfono había sido pirateado con un software espía de nivel militar que habría sido creado por la empresa israelí y usado por el Gobierno saudí.

NSO asegura que las acusaciones “no tienen fundamento” y argumenta que la demanda “no muestra que se usara la tecnología de la compañía. Aún más, tiene detalles que no están basados en la realidad”. “NSO es una compañía de tecnología que no está involucrada en el uso de nuestros productos una vez que se venden a nuestros clientes. Esta es una demanda basada en el periodismo sensacionalista que no está ligada a la realidad para crear titulares”, recoge Haaretz.

Un comando formado por 18 agentes saudíes, algunos de los cuales, miembros del séquito de seguridad de Bin Salman y hombres de confianza, estuvo implicado en el estrangulamiento y descuartizamiento de Khashoggi hace dos meses. Mientras el gobierno saudí niega ordenado en ningún momento el asesinato, la CIA señala en su informe al príncipe heredero como responsable último del crimen.

Pegasus, el espía remoto de los disidentes

La tecnología de piratería de teléfonos inteligentes del grupo NSO, conocida con el nombre de Pegasus, se ha convertido en una de las favoritas de las autoridades que tratan de aplastar la disidencia enOriente Medio y América Latina. El software de la firma israelí es parte de una familia más grande de malware que permite a los espías tomar control remoto de teléfonos desde cualquier parte del mundo, convirtiendo los dispositivos en los bolsillos de los objetivos en poderosas herramientas de vigilancia.

La NSO ha estado bajo el foco mediático durante meses porque disidentes, periodistas y otras figuras de la oposición han afirmado que la tecnología de la compañía ha sido utilizada por gobiernos represivos para espiarles. Se conocen casos como los expertos mexicanos que investigaban la desaparición de los 43 estudiantesde Ayotzinapa (México) en septiembre del 2014 o ciudadanos cataríes - Qatar es un rival de Arabia Saudí en la región - que ya presentaron demandas contra la compañía y a un empleado de Amnistía Internacional que presuntamente fue blanco del software.

La Vanguardia (España)

 



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